
Cuando uno llega a Montevideo, nota que hay caballos por doquier. Al principio se piensa que es una curiosidad para los turistas apoyada y desarrollada por el gobierno para divertir al turista. Pero preguntando a los habitantes, uno se da cuenta que eso está lejos de la verdad. En efecto, esto es el resultado de un problema social. Gente que vive fuera de la ciudad, en la periferia, que no tiene trabajo viene hasta la ciudad a caballo para recoger basura. Tratan después de vender lo que encontraron, osea cartón, plástico, cosas metálicas, etc. Son basureros independientes. No trabajan para el servicio de la ciudad, ni son contratados por ningún municipio.

Ellos hacen lo que poca gente haría: buscan en la basura cosas vendibles. A veces, entran completamente en cajas grandes de basura para buscar cosas que podrían facilmente vender a compañías de reciclaje.

Al final del día, esta gente ha recogido tanta basura que, a menudo, no tienen bastante lugar en su carro para ponerla.

Algunos solucionaron este problema comprando un camión y poniendo las bolsas atrás. Pero comprarse un camión y pagar por la bencina para que funcione, es muy caro y esta gente pertenece al grupo más pobre de Uruguay. Esta es justamente la razón por la cuál estos basureros usan caballos. Una vez que el caballo ha sido comprado, sólo queda que pagar la hierba para que el caballo coma. A veces ni pagan por la hierba, porque la encuentran en cajas de basura.

A menudo trabajan en équipo de dos: una persona busca cosas interesantes en la basura y la otra las coloca en el carro. Hay también mucha competencia. No es raro ver que una persona llegue a una caja de basura pero que haya ya una persona adentro.

En Santiago de Chile, lo que más interesa los basureros es el cartón. A ellos se les llama “cartoneros”. Recogen kilos de cartón que venden después a compañías de reciclaje. Note que no usan caballos.

En Buenos Aires, parece que los basureros recogen mucho cartón. Como en Santiago, usan algún tipo de triciclo para transportar las cosas que encontraron en la jornada. Algunos usan un carro con dos palos para tirarlo. El carro parece muy pesado. Debe de ser un trabajo muy agotador, especialmente bajo el sol del verano argentino o bajo la lluvia fuerte.

Desafortunadamente, eso es una realidad que se repite por todas partes en el mundo, desde los países más pobres hasta los países más ricos: gente que busca en la basura cosas que tiene valor para venderlas. Si hubiesen tenido la oportunidad de tener otro tipo de trabajo, no creo que habrían seguido buscando en la basura. La mayoría de la gente que hace eso lo hace por necesidad. No creo que se pueda elegir este modo de vida, especialmente cuando se ve las condiciones de trabajo dificiles bajo cual tienen que trabajar. No los juzguemos y esperemos que, algún día, vivamos en una sociedad más justa.